Posiblemente la salida del sol mas distante retratada hasta ahora en el mundo desde tierra..

Como ya he explicado en alguna ocasión, las conjunciones del sol con alguna parte singular de nuestros paisajes son la “magia” que permite hacer aparecer en ciertos momentos del año ciertos relieves lejanos casi siempre ocultos por la turbiedad atmosférica. Personalmente hace años tuve la ocurrencia de que ciertas montañas de los Alpes podrian llegar a divisarse des del Pirineo gracias a ciertos momentos astropaisajísticos. La Tete del Estrop fue la elegida desde el Canigó para una salida del sol alpina y pocos meses después* de aquel logro, a la inversa, otro fotógrafo eligió una cornisa del macizo del Estrop para retratar una puesta de sol por detrás del Pirineo. Personalmente la reporté en un reportaje que le dedicamos y resultó ser (creemos) la fotografia de la puesta de sol mas lejana del mundo fotografiada hasta la fecha.

Personalmente, después de nuestras fotos des del Canigó, siempre me han quedado las ganas de retratar el Estrop en otras salidas del sol desde el Pirineo y ya habia hecho algun intento, aunque en cierta ocasión las nubes se interpusieron.

Para esta nueva ocasión veraniega no obstante parecia que el cielo podia estar claramente sin nubes y me propuse ir al Noufonts, una bella cima fronteriza acesible des del Valle de Núria y escojida además por ser la mas lejana respecto al Estrop al igual que el Finestrelles lo fue, hace 3 años, en relación a la Barre des Ecrins (y récord mundial).

Retratar el Estrop supondria además la experiéncia de saber que estariamos contemplando y tal vez la salida del sol tras el paisaje mas lejano visto nunca (o por lo menos tal vez no reportado en forma de fotografias que sepamos)..

Eso si, me habria de adaptar a la matemática solar. Los dias en los cuales el sol transitaria por detrás del Estrop deducí que serian el 16 y 17 de Julio y meteorológicamente (factor a tener en cuenta también) el mas adecuado parecia ser el primero de ambos.

Dicho y hecho, con un par de compañeros (Pau Gaspar y Pep Puig) nos dirigimos a Núria andando desde Fontalba (1:30) y desde allí durante la noche y antes del alba, ascendiendo hacia el Noufonts, una ruta sin complicación y andando la mayor parte del tiempo sin linterna gracias a la luz de la luna llena.

Al pie del collado descansamos por un rato dado que uno de los compañeros no se encontraba bien. Al otro le resultaba dura también pero era admirable el empeño puesto que voluntariamente llevaba dias sin comer nada (ayuno) y tenia intención de seguir “viviendo” sin alimentarse, mas que de la luz.

La luna se escondia entre el Puigmal i el Segre i el compañero en ayuno decidió entonces parar cerca de la cima para contemplar serenamente las primeras luces del alba (el és músico, no entusiasta de las fotografias pero le gustan los amaneceres) y “alimentarse” de la luz que habia de surgir en breve hacia nuestros ojos.

Pero para el objetivo del plan fotográfico hacia falta -pensé- continuar un poco mas hacia arriba, para que una cornisa vecina no impidiera la visión del Estropajo. Personalmente ya me ocurrió hace un par de años desde el Puigmal respecto a los Alpes de la Alta Saboya.

Al llegar al collado que separa el estado español del francés, un poco antes de las 6:00am el cielo aun nocturno presentaba esa brillantez, concentrada en una fina franja del cielo muy lejano sobre Italia, sinónimo de atmosfera bastante transparente. Una maravilla que la fotografia apenas muestra como seria debido con un mejor gran angular. Debajo una franja rojiza y ya mas tenue la zona mas baja. De seguida se advirtió el Mont Ventoux, gran referente de la Provenza desde la mar y desde muchos puntos de Francia. Se veia algo tènue a mas de 320 kms, solamente un poco bien sus cotas mas elevadas. A su izquierda habian los prealpes y los alpes mas elevados y “algo” de ellos se veia, pero ese dia no eran mi objetivo y no intenté distinguirlos o hacer fotografias. El objetivo era el techo de la Provenza eclipsando parcialmente al Sol.

Vi el primer instante de aparición del sol y lo retraté porque tenia el dedo a punto. Lo fui siguiendo con la càmara.. sobre un horizonte plano.. Pero nada aparecia!. Por unos cuantos segundos pensé que alomejor habia una capa de estratos bajos y que eran esas nubes lo que veia, también pensé que tal vez me habia equivocado en las precisiones y tal vez hasta de fecha..
De repente cuando el sol ya estaba a la mitad de su recorrido, empezó a aparecer el relieve deseado!.

Mi objetivo de disfrutar de la contemplación a simple vista (además de hacer alguna fotografia) no resultó bien bien. El sol brillaba con tanta fuerza que era peligroso (pensé), a pesar de la distancia y tanto aire enmedio, fijar la vista en el. Por prudéncia, me limité casi solo a mirar el sol a través del visor.
En ese momento tuve algunos problemas con el enfoque. Hube en enfocar primero a otras partes del horizonte para lograr el enfoque y apuntar luego al Estrop cada vez que hacia alguna foto. Cuando la montaña se posicionó equidistante de ambos lados del sol (aunque baja) hice un click. Mi objetivo era intentar que no solo saliera la cima del Estrop sino sobretodo tambien otra punta del macizo ligeramente mas alejada y solo percibible con elevada refracción òptica, les Trois Eveches, en cualquier caso, esta punta no tiene la belleza estética del Estrop.

Al cabo de breves segundos mas, el sol “despegó” de la Tierra y el Estrop desapareció totalmente oculto por el baño de luz atmosférico. Ya no habian mas oportunidades, el espectáculo del Estrop habia durado menos que la misma salida del sol. La fotografia no obstante, estaba hecha. La cima del Estrop y una subcima un poco mas lejos del macizo de Trois Eveches.

Al cabo de poco mas el sol empezaba a iluminar las cimas vecinas al Noufonts, el Finestrelles fué uno de los primeros, seguidos del Segre y el Puigmal (el cual aunque mas alto, tenia el sol inicialment oculto por el Canigó y por eso tampoco es apto para ver la cima de la provenza), el Finestrelles (imagen derecha), que justamente hacia 3 años atrás, en la misma fecha.. Me habia permitido retratar los Ecrins. Al poco iluminó también el Pedraforca, montaña de silueta muy estimada por muchos catalanes… Y todo lo que faltaba por iluminar. El sol sale para todos.

Gracias a los compañeros por compartir esta ascensión y gracias a todas las personas que aman la naturaleza y la belleza de todos sus paisajes.

Algunas imágenes mas:
El amanecer, el Ventoux (o Ventor en occitano), las cimas de Núria, el Coll de Noufonts, las montañas del Carlit y el Pedraforca:

Anexo: Ilustración de la simulación panorámica obtenida gracias al programa Ulrich Deuschle para el Tete de l’Estrop visto desde los Noufonts con la refracción precisa apropiada. Podeis consultarla directamente en udeuschle.de

Nota(*): Entre medio de aquellas fechas de 2014-15 ocurrió un dramàtico suceso en aquella montaña que desgraciadamente la hizo mas famosa que nuestras fotografias: El accidente de aviación mas terrible de las últimas décadas en Europa, el piloto de Germanwings se suicidó estrellando su avión lleno de pasajeros contra la montaña.
Esperamos que no vuelva a suceder nada similar, que el Estrop atraiga, en todo caso, solo “buenas locuras”. Las montañas pueden detonar muchas emociones y los humanos son fuertes y vulnerables al mismo tiempo en relación con el universo.

MALLORCA, UN PAISAJE DENTRO DEL SOL!… A 238 km!

c Adolfo Martinez Cerro Bartolo

Mallorca retratada desde el cerro Bartolo (Benicàssim), posiblemente el retrato mas increíble que se haya hecho hasta el momento del techo de la gran isla!

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Las salidas y puestas de sol suelen ser un estímulo para retratar paisajes, pero generalmente solo se utiliza la cámara para retratar la belleza cromática que resulta del mismo paisaje y sus cambios de tonalidades. Hay pero, algunas pocas personas que además, buscan las salidas del sol por otro motivo, el cual muy pocas otras personas conocen… El Sol, tiene un secreto: A veces enseña siluetas de montañas a distancias extremas!.. Paisajes nuevos, siluetas aparecen dentro del Sol.. Algunos fotógrafos lo saben y persiguen estas situaciones!. En ciertos lugares del mundo se han conseguido bellas instantáneas de perfiles remotos mediante esta técnica, pero hasta ahora no havia visto yo (per lo menos yo) ninguna fotografia espectacular de distancia de este tipo hecha desde España. Hasta ahora!.. , hasta cuando el autor Adolfo Martínez ha conseguido hacer este retrato. Una imagen que es casi mas que una fotografía. A mi parecer es la mas fantástica que se haya hecho nunca de Mallorca desde la península. Y además con buen mérito por su parte, pues no ha resultado la misma fruto de la casualidad, sino de una cuidada perfecta planificación previa. A continuación pero, si acaso dejo la palabra al autor!.. Quien mejor, sino que el para explicarnos!:

En palabras de Adolfo:

El origen de mi predilección por este tipo de fotografías se remonta hacia finales del verano de 2008. Aunque mi ciudad de nacimiento es Benicarló (Castellón), vivo normalmente en la capital provincial.
Desde 1998 soy socio de la Sociedad Astronómica de Castellón, precisamente desde que nuestra agrupación comenzaba a planificar un viaje a Hungría, para contemplar el que para muchos sería su primer eclipse total de Sol.
Pues bien, volviendo a 2008, un día se me ocurrió que, desde el mirador de Oropesa del Mar, [N 40º 04’ 25.6, E 00º 07’ 46.6’’], a unos 115 metros de altura, y situado al sur de la famosa población por albergar Marina D’Or, si el acimut lo permitiese, podría verse salir el Sol exactamente frente al faro de la Columbrete Grande, la mayor de las islas, de apenas 0,14 Km2.
Desde dicha atalaya, el acimut hacia dicha construcción es 111º 52’, el cual, efectivamente, y aunque no sobre mucho, se encuentra dentro de los límites por donde puede salir el Sol a lo largo del año.
Conociendo este dato, introduje las coordenadas geográficas y altura de dicho lugar en un simulador astronómico denominado Starry Night, y comprobé qué días del año, la salida del Sol se ajustaba o alineaba mejor con el faro. Averigüé que dicho día era el 9 de noviembre de aquel año, obviamente.
Cuando aquel domingo, acudimos al lugar varios compañeros de la entidad astronómica, ellos, que tenían buenas cámaras y objetivos, hicieron las fotografías a pesar de una banda de nubes traicionera.
Aquel día, me fijé en el momento exacto del primer rayo del orto solar. Lo había hecho un par de minutos antes de lo que aparecía en el simulador, lo cual afectaba ligeramente al acimut de la salida del astro rey.
Así pues, en el ordenador, modifiqué la altura para ajustarla a la salida real del primer rayo. De los 115 metros, pasó a 1100. A partir de entonces, para dicho lugar, ver la pantalla del ordenador, sería como contemplar el escenario real, lo cual me permitiría planificar con precisión otras observaciones. Para aquel año, el día ideal hubiese sido el lunes, 10 de noviembre, y pensándolo bien, dicho día de la semana no podría haber venido tanta gente como el domingo.
En 2009 no pude acudir, pero en 2010, utilizando un telescopio como objetivo, y la meteorología favorable, obtuve, entre otras, la fotografía que se adjunta IMG_1331 Adolfo Martinez Romero

El mes anterior, concretamente el 7 de octubre, subí al pico Bartolo para intentar hacer la misma fotografía que la protagonista de este texto. Una espesísima niebla me impidió ver algo; ni siquiera el propio Sol.
El 28 de diciembre de 2012, encontrándome allí para otra fotografía distinta, vi salir el Sol desde el primer instante. Anoté el momento exacto, como había hecho en el mirador de Oropesa, y al ajustar la altura en el ordenador, los 729 m. del Bartolo pasaron a 3900. En este caso, supe que de haber hecho la fotografía, apenas habría aparecido un pedacito de silueta, debido al error del programa astronómico con la altura real.
De modo que, con todo arreglado, ya sabía cómo iba a salir nuestra estrella por la silueta de la Sierra de Tramuntana. En otra página de Internet, había averiguado que el Puig Major apenas sobresaldría del horizonte, aproximadamente unos 5’, es decir, la sexta parte del diámetro del Sol.
El día en cuestión, me puse el despertador a las 6.15, para salir de la casa de Castellón a las 6.35 con dos mochilas; una normal, para la espalda, y la otra, reversible, para la parte delantera.
Entre las dos, llevaba la cámara, el objetivo, dos trípodes (uno de los cuales hacía de contrapeso para que el objetivo no venciese, dado el caso), un anillo adaptador (para acoplar cámara y objetivo), un disparador automático, una gorra, un GPS, dos bastones de senderismo, dos litros de agua y una manzana.
Dejé el coche en un gran aparcamiento [N 40º 04’ 27.5, E 00º 01’ 36.6’’] situado delante del monasterio de las Carmelitas del Desierto de las Palmas, en el término municipal de Benicasim.
A las 7.02, comencé a subir por la carretera asfaltada, pero con baches, que comienza a escasos 80 metros al norte del aparcamiento. Al faltar casi una hora para que saliese el Sol, el crepúsculo matutino acababa de comenzar, pero todavía, la sensación de oscuridad, dominaba la escena.
Obviamente, a medida que se producía al ascensión, la claridad iba imponiéndose poco a poco, dejando ver una gran capa de nubes bajas, que no sobrepasaban los 5º de altura. El resto del cielo, completamente despejado. Algunas capas de nubes parecían tener la misma silueta que la de una pequeña cordillera de rodeno denominada Las agujas de Santa Águeda.
Unos minutos antes de llegar a la cima, un coche me sobrepasó, pero no fue a la cima, sino que pasó de largo, comenzó a descender y se perdió a lo lejos.
Llegué a la cima a las 7.45, apenas 15 minutos antes del orto solar. Monté la cámara, y 2 ó 3 minutos antes del momento esperado desde varios años, se me ocurre que debería realizar unos disparos con una ISO y tiempo de exposición determinados para ir ajustándola a medida que la luz solar fuese aumentando.
Empiezo a toquetear y a disparar hasta que veo salir a la estrella (con doble sentido). Unos segundos después, creo ver una manchita negra, y sólo se me ocurre pensar: ¡”Qué mala suerte que tiene que haber ahí una nube”!. Pero cinco segundos después, arrepentido de lo pensado, me digo: ¡”Pero si es lo que tenía que ver, el Puig Major y alrededores”!. Hice varias fotografías más, hasta que el Sol se escondió dentro de la capa de nubes, de modo que lo recogí todo, me puse las mochilas, la gorra, e inmediatamente me comí la manzana. Al llegar a casa, me dispuse a descansar un poco, pero no podía. El siguiente reto es fotografiar la luna llena sobre el Peñagolosa el sábado, 19 de octubre de 2013, para lo cual deberé trasladarme al sur de la localidad castellonense de Cabanes, famosa, entre otras cosas, por su arco romano.
En el momento de escribir estas líneas, tres días antes del evento, las previsiones meteorológicas no son muy halagüeñas, aunque todo puede pasar.
Esto es todo. Gracias a Marc, y a los lectores por su atención.

TRES INSTANTES DE LA SECUENCIA MAGNÍFICA

c Adolfo Martinez Cerro Bartolo 1

c Adolfo Martinez Cerro Bartolo 2 recorte b

c Adolfo Martinez Romero Cerro Bartolo 3

Tres imágenes, tres momentos mágicos. En el primero el Sol, todavia muy bajo en el horizonte proyecta una sombra en diagonal hacia arriba con forma de montaña.. En el segundo, la cima del Puig Major está centrada a la perfección, como si de un un eclipse anular se tratase!, gran mérito del fotógrafo!.. Pensad que si el monte mallorquín ocupara un espacio aparente mayor -caso por ejemplo de haver hecho el retrato desde un cerro análogo al Bartolo pero no tan lejano) no habria resultado posible tal singularidad.

Otro aspecte sobresaliente: El espejismo producido por la refracción atmosférica. La cima mas alta de la isla, envuelta de luz de nuestra estrella por arriba y por abajo, bie parece levitar!.. Tal com si el Puig Major se quisiera separar del resto de la isla para acompañar al Sol en este bello momento de la naturaleza!.. ¿Suspiro!?.. Y finalmente, en la tercera imagen, cuando el Sol “abandona”!.. La isla casi desaparece completamente una vez el Sol habia ascendido; es la última parte de la “magia” de este fenómeno!.
Hace algo mas de 9 meses intenté por mi parte captar el eclipse de sol por el relieve del Puig Major; fue desde el Caro, una atalaya próxima a la desembocadura del Ebro, pero unas nubes no me lo permitieron. Enhorabuena a Adolfo que lo ha conseguido desde esta otra cima un poco mas al sur conocida por unos como “Bartolo” y por algunos otros “Sant Miquel” por la ermita que hay al lado de su cima, (aunque parece la primera denominación es mas usual) y con unes capturas escenográficas tan excelentes. Gracias también por el texto que me ha enviado Adolfo para este artículo, el primero de este blog.

También quiero dar agradecimiento a Marcos Molina, por haverme facilitado el contacte de Adolfo. Marcos Molina, fotógrafo experto en paisajes, tanto lejanos como cercanos recibió las imágenes y las reportó también en su blog, aunque és una lástima, porqué ya no está en activo y sin contenidos. Una muestra de algunas de sus propias fotografías no obstante si que están visibles, afortunadamente, en su nueva web.
Marcos Molina también ha hecho algunos retratos en la misma línea de paisajísmo astronómico. Hace casi un par de años bien bien, desde una cima de Tramuntana retrató el Sol posicionado entre ciertas montañas emblemáticas de la provincia de Alicante, casi siempre invisibles desde la distancia.